Que el primer trabajo en la ciudad sea más maloliente que el hedor de la ciudad es algo que quizás no pague el oro. Y de momento ni oro, solo cobre. Altruismo que lo llaman. La próxima digo que no.
Estando comprando en la tienda de pócimas, el tendero nos hace precio especial por comprar mucho, todo gracias a mis grandes dotes para la negociación.
Antes de finalizar la transacción se oye jaleo en la calle y sale Bob a ver qué pasa. Después de pagar, salimos el resto y nos encontramos que gritos y berridos, de una plaza cercana. Allí dos humanos enormes y hormonados intentan retener a un animal rarísimo entre el bullicio de la gente. Después de que nuestro druida favorito medie para calmar al animal, entramos en la tienda y Bob se encapricha con dos lagartijas la mar de feas (como él, claro) y las consigue comprar. Err quiere un familiar nuevo desde que el afable oso lo abandonó (sí, huele mal, pero tampoco es para tanto, hombre) y pregunta al comerciante de animales exóticos si le vende ese que ha calmado, a lo que dice que no, que vale no menos 7.000 monedas de oro. Ante su insistencia, dice que bueno, que puede ofrecernos una cosa si vamos por la noche a una dirección que nos da.
Reticentes (yo al menos, eso de salir por la noche en medio de una ciudad desconocida al encuentro de un tipo ajeno al grupo me pone los pelos de punta), aceptamos y a medianoche entramos en una casa noble, muy bien amueblada en la que el comerciante nos recibe y nos explica una historia.
"¿Conocéis la leyenda de Galugón? ¿no? Eso es que sois extranjeros, pero como el asunto tiene que ver con lo que requiero para poder dar el animal a vuestro compañero, os lo explico. Dicen que en los subterráneos de la ciudad, cloacas más bien, vive Galugón. Todo el mundo conoce a alguien que lo ha visto, pero nadie reconoce saberlo de primera persona. El monstruo que acecha por la noche a incautos. Bah, paparruchas. En realidad Galugón era el familiar de mi tatarabuelo. A su muerte, Galugón escapó y se instaló en las cloacas, y así lleva 100 años... sin que nadie haya podido dar con él. Quiero que lo capturéis y me lo traigáis. Solo eso."
Aceptamos y nos vamos a dormir para salir al día siguiente.
Antes de ir a una de las entradas de las cloacas, recogemos información y rumores sobre el tema. La gente dice que el viejo Jinx, que murió hace dos meses, lo vió vivo hace unos años y casi se muere del susto. Hay una entrada vigilada y una salida, también vigilada por la guardia. Nos comentan que si queremos saber más cosas, hablemos con su nieto, que es capataz de las cloacas y es de los que entran para limpiar. Las cloacas son limpiadas una vez al mes, dejando pasar agua de un embalse en la parte alta, arrastrando así toda la suciedad.
Paris que tiene más acceso a documentos, recoge información sobre Simeón el Valyriano (el mago pariente del comerciante), que se estableció en la ciudad con el Galugón. Él también comerciaba con animales y cuando murió el bicho se escapó. Yo me entero que en las calles aún se habla de un escándalo cuando se acusó al Simeón actual de traficar con seres inteligentes en su tienda, aunque nunca se pudo demostrar.
Al llegar a las bocas de las cloacas, donde desembocan antes de llegar al río, vemos 4 cuerpos tirados en la orilla y varios guardias que discuten con un hombre, así como un niño llorando a moco tendido que sujeta un guardia.
Nos acercamos y conocemos que son 4 cadáveres, encontrados no hace demasiado, al intentar limpiar un atasco que hay desde la última limpieza. El niño llorica es hermano de otro chico que al parecer se cayó a uno de los colectores. El nieto del viejo Jinx (Jinx se llama también) nos dice seguro ha sido cosa del Gran Tom, un Otyugh: un bicho horrible que come desperdicios y alimañas que se usa para mantener limpias las cloacas, que se habrá vuelto loco.
Pensamos que si se ha vuelto loco es por el Galugón, y sin decirle nada de eso, nos ofrecemos para entrar y limpiar el atasco. Nos nombra limpiadores, nos ofrece dos monedas de cobre por el trabajo (Dios, qué bajo he caído) y nos adentramos a solucionar el tema.
Después de unos metros, vemos el atasco y por sorpresa el Gran Tom nos embosca (¡sorpresa!) y comenzamos la pelea.
Mola mil la web! (cambia el fondo para que este cuadrado...)
ResponderEliminarNo sé como hacerlo :-D
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